Columnas Maniqui

Publicado en enero 2014 |

0

Desafiando el molde


María Eugenia Donoso, modelo de talla grande y fundadora de la primera agencia de modelos plus en Ecuador, se pregunta: ¿somos todos víctimas de la rigidez de la estética corporal?

por María Eugenia Donoso

Me encuentro en la sala de espera del médico, es un chequeo de rutina para ver cómo sigue mi salud. Cuatro años de anorexia dejan sus rezagos y, a veces, siguen pasando factura con el tiempo. Mientras ojeo un par de revistas miro a mi alrededor: todos los que nos encontramos en la sala somos totalmente diferentes pero al mismo tiempo muy parecidos. Si bien es cierto que las apariencias sólo distraen, hoy le presto un poco más de atención a esos detalles para poder escribir un par de líneas distraídas por las percepciones. Como modelo de talla grande, siempre me he preguntado si la moda y la estética corporal, junto con sus exigencias, son aplicables para todos, o si más bien las exigencias en ambos aspectos son decisiones estrictamente personales, a veces guiadas por nuestros gustos, otras por el entorno. ¿Será que no todos somos víctimas de las exigencias estéticas impuestas? ¿Cómo saber? Tal vez podemos remitirnos a la historia buscando respuestas que calmen la ansiedad.

La breve historia comienza así. La moda nació en la corte de Luis XIV, lugar en donde se inventa el concepto de “made in France” gracias al ministro Jean-Baptiste Colbert, quien vislumbra las posibilidades económicas de la industria textil francesa. (Es justamente en ese momento cuando se empieza a establecer una diferencia entre vestir a la española y a la moda francesa). En el siglo XIX, con el trabajo del diseñador Charles Frederick Worth, comienza el sistema de desfiles, temporadas y diseñadores que conocemos en la actualidad. Dentro de este sistema, era imperativo contar con quien tuviese una figura y un rostro agradable a la vista para lucir las distintas prendas. Fue así como surgió la primera modelo de la historia: Emilie Louis Flöge en1931. Es a partir de las primeras fotos, realizadas por Gustav Klimt (pintor, fotógrafo y pareja de Flögue), que se crea el primer “catálogo de moda”.

Pero, ¿cómo se determinó cuál sería el físico y estilo corporal adecuado para lucir una prenda? ¿Quién decidió determinar qué figura femenina lucía mejor la ropa de moda? La respuesta es casi evidente: fueron los diseñadores quienes optaron por una figura delgada, ya que ésta no presentaba mayor dificultad en el momento de crear una prenda; vestir un cuerpo curvilíneo representaría un reto mucho mayor que no estaban dispuestos a enfrentar.

Y es precisamente así, como ya desde 1906, los cuerpos de las mujeres comienzan a ser utilizados como exhibidores, siempre y cuando los mismos cumpliesen con los lineamientos estéticos determinados. A pesar de ser éste un precedente que siguió rigiendo al mundo de la moda por más de un siglo, hoy por hoy existe ya la posibilidad de mirar cuerpos más apegados a la realidad — gracias a las top models quienes le dijeron basta a las exigencias estéticas de la pasarela y el mundo de la moda. Así también, en Ecuador decidí crear la primera agencia de modelos talla grande con el fin de mostrar un prototipo de belleza más real. La posibilidad de contar con exponentes más apegados a lo que luce el cuerpo de la mayoría de las mujeres nos ayuda a dejar de lado aspiraciones absurdas y prevenir desórdenes alimenticios.

Decido no narrar el resto de la evolución (o involución) en el mundo de la moda, ya que resultaría extremadamente larga. Lo que cabe recalcar es que con el paso del tiempo, los estándares físicos se volvieron cada vez más exigentes. Ejemplo de ello es la aparición como ícono de belleza de la top model Kate Moss, quien por su contextura fue considerada una vez una anti-modelo para luego fijar la delgadez extrema en las pasarelas de alta costura como principal referente de belleza.
Lo mencionado es solamente un precedente; siempre he pensado que comprender es absolver. Mientras observo a la gente en la sala de espera y sus distintas figuras, pienso que en realidad si las mujeres comprendemos que nuestros cuerpos fueron juzgados desde un principio como meros instrumentos para mostrar prendas de vestir y, que esto no condiciona bajo ningún concepto nuestra validez como seres humanos, probablemente podríamos relajarnos y optar porque la rigidez estética corporal sí sea una decisión estrictamente personal.

De repente, me llaman por mi apellido. Es momento de seguir enfrentando al mundo tal y como es.

maria eugenia donosoMaría Eugenia Donoso Müller, ecuatoriana, 29 años. Modelo talla grande. Creadora de la primera agencia de modelos talla grande de Ecuador y Latinoamérica. Productora de Moda y Estilismo editorial. Escritora por vocación y pasión. Creyente asidua del libre albedrío como único poder universal.

Comparte!

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Copyright © 2014. All Rights Reserved.
Puede encontrar información sobre cómo reusar o volver a publicar esta obra en http://www.entremaresmagazine.com/condiciones-de-uso/.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Back to Top ↑
  • Katharsis

    Katharsis es un espacio de búsqueda. En el arte dramático se ha utilizado este término para describir el proceso de limpieza emocional a través del cual se redime, por lo menos, a alguno de los personajes, y, con algo de suerte, a los miembros de la audiencia también. Como resultado de ciertas experiencias, la katharsis supone un cambio profundo de las emociones, una posibilidad de liberación y purificación.

    Esta columna se presenta así como un lugar para compartir experiencias de renovación y de cambio que idealmente traen como resultado una revitalizada sensación de equilibrio. Los artículos presentan alternativas que pueden resultar útiles para ampliar nuestra perspectiva respecto a un tema, nuestra mirada frente a un problema que nos desconcierta y desarraiga.

    A través de la exploración y el análisis de estas perspectivas abrimos la posibilidad al cambio. Al cambio que se manifiesta como apertura e inicio de una nueva y diferente forma de pensar. Esta transformación, como katharsis, idealmente nos permitirá tener un nuevo entendimiento de lo que significan el equilibrio y el bien-estar. Pero el equilibrio es un concepto esquivo, frágil. Nunca permanece. Es imposible “agarrarlo”, “atraparlo”, “mantenerlo”. Se nos escapa constantemente. Esta característica, precisamente, es la que define el ámbito de este espacio: la posibilidad de encontrar en la búsqueda continua un sentido de armonía, en la movilidad y el cambio un indicio de estabilidad y permanencia.

    En el marco de Entremares Magazine, Katharsis provee la oportunidad para reflexionar sobre las múltiples formas en que, desde nuestro “fuera de lugar”, podemos encontrar un espacio de encuentro. Lo que nos une es la curiosidad respecto a temas relacionados con el “bien-estar”. Proponemos entonces reflexiones, ideas, indicios y ejemplos de esta búsqueda.



Email