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Publicado en agosto 2012 |

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Rafael Carballo [poemario]


Divertimento para un naufragio en tres remolinos

I
La turquesa
trepa por tus pies al paraíso,
se roba tu bolita del tobillo,
sigue los reflejos de mis manos
que varan en la mar de pecas
de corales de luciérnagas posadas en tu espalda.
Es la ira de mil ojos estrellados
en la palma del minucioso océano de tu vientre,
horizonte en brama a carcajadas de lapislázuli en resaca.
II
Duermo en tus aguas,
perdido en las orientales olas de tu boca a borbotones,
sumergido en el vaho enredado del abrigo de tus brazos.
Buceo y recupero tus muslos a brazadas
de la prosaica lejanía blindada
por el rápido movimiento de tus ojos.
Renace el palpitar indiscreto de mis venas
y súbita llegas cual vorágine a succionar mi boca
que es la irremediable rémora de tu última costilla.
III
Se pierde el timón de la barcaza
en una noche de meteoro sin sextante,
sin un descanso de marea en el estuario de tus piernas.
Brega de la lumbre de tu ubre,
si te hundes a horcajadas y zozobro,
si encallo en tus caderas y enfrento la tormenta,
si naufragas y naufrago y me pierdo y nos perdemos
y nos ahogamos lentamente en el fondo de un sueño a la deriva.

Tocar de oído

Como golpear un bongó hasta reventar
cuando poso mis manos en tu vientre.
Tañer un chelo hasta sangrar será
como atacar tu espalda con mis dientes.
Nota tras nota, tu cuerpo vibra con
mis dedos al rascar tus muslos tersos;
pero es cuando decido tocarte
como si fueras una flauta
que estalla la canción entre gemidos,
un ritual inacabable de música incendiaria.

Arte

Camino por la sala,
rodeo ceniceros,
esquivo los libreros,
libro los libros negros:
matarte, pienso.
Sigo el aroma
y pesco pistas en el baño:
quizá ahogarte en el agua de la tina
entre una parvada
de patitos de hule.
Echo un ojo en el dormitorio,
golpeo el armario:
pienso atarte y hartarte
con el rechinido
de mis dientes.
Recojo el humo
hasta llegar a la cocina,
grito en silencio: Te encontré.
Desde atrás veo tu cuello,
sudas la gota gorda sobre el filete.
(Huelo la cebolla que
se hace eterna en la lumbre.)
Llorarte en un velorio sería absurdo.
Prefiero abandonar el arte
de perseguir tu nuca,
coger tu cintura y empezar a amarte
para no volver a perder
en ningún momento la cordura.

 

Rafael Carballo

Rafael Carballo es editor en la agencia de noticias The Associated Press en México, D.F. Ha publicado poemas en secciones culturales de periódicos y en revistas literarias, y fue incluido en una antología de escritores jóvenes en 2004 (Hasta Agotar Existencias II, Ed. Resistencia). Actualmente trabaja en un libro de narrativa.

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Puede encontrar información sobre cómo reusar o volver a publicar esta obra en http://www.entremaresmagazine.com/condiciones-de-uso/.



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